Una luxación de codo hace referencia a la pérdida de contacto de las superficies articulares,  mostrándose como una rotura más o menos importante de partes blandas que rodean la articulación.

La luxación de codo puede ser completa o parcial. Cuando se trata de una luxación completa las superficies articulares están completamente separadas, mientras que en una dislocación parcial están separadas solo en parte. A las luxaciones parciales también se les conoce como subluxaciones.codo

Independientemente del tipo que sea,  las luxaciones se producen cuando una persona cae sobre la mano extendida. Al tocar la mano el suelo, la fuerza es enviada de forma automática al codo, provocando un movimiento de giro asociado; también se puede ocurrir en accidentes de tráfico o accidentes deportivos

Las luxaciones de codo no son comunes ya que es una articulación intrínsecamente estable debido a los efectos combinados de las superficies óseas, ligamentos y músculos. Cuando un codo se disloca, cualquiera o todas estas estructuras pueden sufrir lesiones en diferentes grados.

En casos de luxaciones complejas se puede asociar a la lesión de partes blandas y a las fracturas de alguno de los huesos del codo. Por otro lado, en las dislocaciones más graves los vasos sanguíneos y los nervios que viajan a través del codo pueden ser lesionados. Si esto ocurre la lesión puede ser muy grave.

 

Principales Síntomas

Las luxaciones de codo completas resultan extremadamente dolorosas y muy fáciles de apreciar, ya que en la mayoría de casos el brazo se verá deformado.

Una luxación del codo parcial o subluxación pueden ser más difícil de detectar, ya que por lo general suelen aparecer tras un accidente. Puesto que el codo se disloca sólo parcialmente, los huesos pueden volver a su posición inicial de manera espontánea y la articulación puede aparecer bastante normal. El codo se mueve por lo general bastante bien, pero puede haber dolor. Puede haber hematomas en el interior y exterior del codo, donde los ligamentos se han estirado o desgarrado.

luxacion

Diagnóstico

Para dar un diagnóstico, el médico examinará el brazo y revisar la sensibilidad, inflamación y deformidad. Se evaluará la piel y la circulación en el brazo, ya que si la arteria se lesiona en el momento de la dislocación, la mano será fría al tacto y puede tener una tonalidad blanca o de color púrpura. Esto ocurre principalmente por la falta de sangre caliente a la mano.

También es importante comprobar la inervación de la mano. Si los nervios han resultado lesionados durante la dislocación, parte o la totalidad de la mano puede ser insensible e incapaz de moverse.

La radiología es imprescindible para el diagnóstico de esta lesión y ver cuál es la dirección del desplazamiento, en las lesiones parciales puede ser útil la tomografía (TAC). Si necesitamos evaluar el estado de los ligamentos o partes blandas solicitaremos una RMN pero en la mayoría de los casos no es necesario.

Tratamiento

Una luxación del codo se debe considerar una lesión de emergencia. El objetivo del tratamiento inmediato de un codo dislocado es devolver el codo a su alineación normal y restaurar la función del brazo.

La alineación normal del codo por lo general puede ser restaurada en un servicio de urgencias. El paciente puede necesitar analgésicos si el dolor es muy intenso, mientras que el acto de restaurar la alineación hasta el codo se llama una maniobra de reducción. Se debe llevar a cabo lentamente y con cuidado.

Una vez conseguida la reducción, será importante inmovilizar el codo con una férula posterior de yeso y un cabestrillo durante unas tres semanas aproximadamente. No debemos olvidarnos de comprobar con una nueva radiografía que la reducción ha sido completa y las superficies articulares están perfectamente enfrentadas una con la otra en su posición normal. En algunos casos después de retirar la férula el paciente puede necesitar rehabilitación para conseguir recuperar la movilidad completa del codo.

La triada de codo es el tipo de luxación compleja más frecuente. Esta lesión supone la asociación de luxación de codo con fractura de la cabeza radial y fractura de la apófisis coronoides, a la que se conoce como “triada terrible” de codo, debido a los malos resultados a los que tradicionalmente se ha asociado en términos de inestabilidad.

El tratamiento quirúrgico protocolizado mediante osteosíntesis o sustitución protésica de la cabeza radial y reparación ligamentosa, es el que consigue mejores resultados funcionales. Es decir, el tratamiento pretende la restauración anatómica de todas las lesiones involucradas.

Un tipo especial de luxación de codo que se da exclusivamente en la infancia es la pronación dolorosa, que se muestra como una lesión que consiste en la subluxación de la cabeza radial por la incarceración del ligamento anular.

Se produce cuando un adulto tira de la mano del niño estado el codo en extensión. Aparece dolor y el niño mantiene el miembro superior inmóvil, con el codo en extensión y el antebrazo en pronación. Se mantienen en postura antiálgica,  los rayos x son normales. La reducción es muy sencilla por tracción suave, seguida de flexión del codo y giro del antebrazo para poner la palma hacia arriba, luego se inmoviliza simplemente con un cabestrillo, la recuperación es inmediata y el pronóstico es favorable.

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