La fractura del escafoides significa la rotura de uno de los pequeños huesos que tenemos en la muñeca. Se muestra como una fractura que se suele dar con mayor frecuencia tras sufrir una caída con la mano extendida. Una lesión que también es habitual que ocurra durante la práctica de actividades deportivas o en los accidentes de tráfico.

Los síntomas más comunes que experimentamos en una fractura de escafoides son el dolor y la sensibilidad en el área justo debajo de la base del dedo pulgar. Unos síntomas que pueden empeorar cuando se intenta hacer cualquier tipo de movimiento con la mano.

El tratamiento para una fractura de escafoides puede variar desde la colocación de un yeso hasta la cirugía, dependiendo principalmente de la gravedad y del tipo de fractura. Debido a que las porciones de escafoides tienen un pobre suministro de sangre y a que la fractura puede perturbar aún más el flujo de sangre al hueso, las complicaciones con el proceso de curación son comunes.

Una fractura del escafoides se describe generalmente por su ubicación dentro del hueso. En la mayoría de casos el escafoides se rompe por la mitad, zona que conocemos como la “cintura”, aunque también puede ocurrir tanto en los extremos proximal y distal del hueso.

fractura-escafoides

Las fracturas del escafoides se clasifican de acuerdo a la gravedad del desplazamiento, o hasta el punto en que los pedazos de hueso se han movido de su posición normal:

-          Fractura no desplazada: En este tipo de fractura, los fragmentos de hueso se alinean correctamente.

-          Fractura desplazada: En este tipo de fractura, los fragmentos óseos se han movido de su posición normal. Es posible que haya huecos entre las piezas de hueso o fragmentos pueden solaparse entre sí.

En algunos casos, es posible que una fractura de escafoides no se vea en una radiografía de inmediato. Si su médico sospecha que usted tiene una fractura, pero no es visible en la radiografía, puede recomendar que use una férula de muñeca o un yeso durante 2 a 3 semanas y luego regresar para el seguimiento de rayos X.

A menudo, las fracturas del escafoides se hacen visibles en la radiografía únicamente después de un período de tiempo. El tratamiento que su médico le recomendará dependerá de varios factores:

-          La ubicación de la rotura en el hueso

-          Los fragmentos de hueso se hayan desplazado

-          Tiempo que haya pasado desde que se produjo la lesión

 

Tratamiento no quirúrgico

Las fracturas del escafoides que están más cerca del pulgar (polo distal) normalmente se curan en cuestión de semanas con la protección adecuada y actividad restringida. Esta parte del escafoides tiene un buen suministro de sangre, la cual es necesaria para la curación.

Para este tipo de fractura, el médico puede colocar su antebrazo y su mano con un yeso o una férula, que suelen estar por debajo del codo y llegan hasta el pulgar. El tiempo de curación varía de un paciente a otro, mientras que su médico controlará su curación con las radiografías periódicas u otros estudios de imágenes.
Si en cambio el escafoides se rompe en su parte central (cintura) o más cerca del antebrazo (polo proximal), la curación puede ser más difícil. Estas áreas del escafoides no tienen muy buen suministro de sangre. Si su médico trata a este tipo de fracturas con un yeso, el yeso puede incluir el pulgar y extenderse por encima del codo para ayudar a estabilizar la fractura.

Tratamiento quirúrgico

En los casos en los que el escafoides se rompe en la cintura o polo proximal o si hay desplazamiento, el médico suele recomendar la cirugía. El objetivo de la cirugía es realinear y estabilizar la fractura, dándole una mejor oportunidad de sanar.

El tratamiento quirúrgico se realiza actualmente y en la mayoría de los casos por un mini abordaje pare reducir la fractura y estabilizarla con un tornillo a compresión, en algunos casos se puede asociar una artroscopia de muñeca para facilitar la colocación correcta de los fragmentos óseos y el tornillo

Independientemente de que su tratamiento sea quirúrgico o no quirúrgico, es posible que tenga que usar un yeso o una férula durante unos seis meses o hasta que su fractura haya consolidado. A diferencia de la mayoría de otras fracturas, las fracturas del escafoides tienden a curarse lentamente. Es importante que durante este tiempo se eviten las siguientes actividades:

 

-          Levantar, transportar, empujar o tirar más de un kilo de peso

-          Lanzar con su brazo lesionado

-          La participación en deportes de contacto

-          Participar en actividades con un riesgo de caída sobre la mano, como el patinaje en línea o saltar en trampolín

-          El uso de maquinaria pesada o vibratoria

-          Fumar (lo que puede retrasar o prevenir la consolidación de la fractura)

 

Algunos pacientes presentan rigidez muñeca después de las fracturas del escafoides. Esto es más común en pacientes que usan un yeso durante mucho tiempo o requieren una cirugía más extensa.

Complicaciones

Los huesos que no se consolidan reciben el nombre de “no-unión”, que se dan con frecuencia después de las fracturas del escafoides. Si su fractura de escafoides no se cura, el médico puede recomendar la cirugía para insertar un injerto de hueso.
Por otro lado está la necrosis avascular, que son las que aparecen en las fracturas de escafoides en las que los fragmentos óseos están muy desplazados, el suministro de sangre al hueso puede quedar interrumpido. Si el suministro de sangre a uno de los fragmentos se reduce significativamente o se pierde por completo, ese fragmento de hueso no obtiene suficientes nutrientes y las células mueren.

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