La Clínica del Hombro SLP ofrece a sus pacientes las mejores y más innovadores técnicas del momento para tratar las diferentes lesiones y patologías que pueden aparecer a lo largo de la vida en diferentes puntos del cuerpo, como la artrosis de rodilla. El traumatólogo y cirujano ortopédico Diego Giménez (nº de colegiado 30/4.196-5) dirige la clínica. ¿Cuáles son las causas de la artrosis de rodilla?

El origen de esta enfermedad articular es multifactorial: influye el envejecimiento, la herencia, las lesiones previas de rodilla, las alteraciones en los ejes que provoquen sobrecarga de la articulación (rodillas arqueadas), el sobrepeso y el exceso de uso. La artrosis, aunque puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, es más frecuente en rodillas, caderas, manos y en la columna vertebral
¿Cómo se diagnostica?

Se debe tener en cuenta la historia clínica, la exploración, y las pruebas complementarias, fundamentalmente la radiología simple. El diagnóstico se establece cuando existen antecedentes personales o familiares y si existen síntomas y signos propios de la enfermedad. Un estudio radiológico adecuado permite confirmar el diagnóstico.

¿Se puede prevenir?

Aún no tenemos medios para evitar que un paciente que tiene una grado leve de artrosis avance con los años a una afectación severa de su articulación. En cambio, sí que podemos retardar el avance de la enfermedad. Tras tener un diagnóstico precoz e identificar los factores de riesgo, el primer paso en el tratamiento es evitar, en la medida de lo posible, esos agentes favorecedores de la artrosis; recomendaremos la pérdida de peso si es necesario, y se corregirán desviaciones que produzcan sobrecarga y la actividad física del paciente en casos necesarios. Existen fármacos modificadores de los síntomas de la artrosis que parecen tener cierto efecto modulador de la evolución.

¿En qué consiste el test genético de progresión de la artrosis de rodilla?

Hasta ahora no teníamos forma de saber qué pacientes eran genéticamente más propensos a desarrollar una artrosis avanzada. Esta prueba nos informa del riesgo que presenta un paciente ya diagnosticado, en la fase inicial de la enfermedad, de necesitar una prótesis de rodilla en un plazo superior a 8 años o más.

¿Cómo se hace el test?

Es muy simple: una vez identificado el paciente candidato a realizar el test, obtenemos una muestra de su saliva en la consulta, que la enviamos al laboratorio que realiza el test genético, y en un plazo de 2-3 semanas remiten los resultados. En la siguiente visita se entrega al paciente un informe con las pruebas realizadas, el resultado del test y el tratamiento que se propone.

¿Cómo sería un caso específico en el que se puede usar esta técnica diagnóstica?

Podría ser el de un paciente de menos de 50 años, con leve sobrepeso y molestias en ambas rodillas de varios años de evolución, inflamación ocasional, deformidad progresiva en varo (rodillas arqueadas hacia fuera) y leves cambios radiológicos. Se realiza el test y los resultados muestran que la probabilidad de que el paciente necesite una prótesis de rodilla en un plazo de 8 años es muy elevada. En este paciente estarían indicadas acciones para retrasar el avance de la enfermedad.

¿Cuál sería el tratamiento más adecuado a aplicar en este paciente en concreto?

En primer lugar, intentaríamos explicar la situación clínica y el pronóstico que presenta la evolución de su artrosis. Además, minimizaríamos los factores predisponentes para la artrosis en este caso: pérdida de peso, ejercicio moderado y corrección quirúrgica de las rodillas arqueadas. Ya que el paciente presenta síntomas, también estaría indicado el inicio de un tratamiento con fármacos condroprotectores y fisioterapia. Las infiltraciones con ácido hialurónico, colágeno o plasma rico en plaquetas lo reservamos para casos de agudización de los síntomas o progresión más rápida de la esperada.

Salud 21 1ª quincena diciembre 2013

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