La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que afecta principalmente a rodillas, caderas, columna vertebral, hombros y pequeñas articulaciones de la mano, pero que puede afectar a cualquier articulación. Se caracteriza clínicamente por dolor, limitación de la movilidad y deformidad progresiva en algunos casos. Según apunta el doctor Diego José Giménez, especialista en cirugía ortopédica y traumatología (nº colegiado 4196), esta enfermedad no se puede prevenir totalmente. Sin embargo, nuestro estilo de vida infl uye en la evolución de la enfermedad. “Quizás lo más importante es el control del peso y la actividad física adecuada.

Actualmente hay líneas de investigación clínica y básica para encontrar tratamientos más defi nitivos para la artrosis”, asegura el doctor Diego José Giménez, quien pasa consulta en la Clínica Practiser, en Cartagena, en el Hospital de Molina y en la Policlínica Murciana de Fútbol. No deje objetos pequeños al alcance de los niños

El tratamiento de la artrosis se basa en mejorar la calidad de vida del paciente. Por ello, podemos hablar de dos líneas de actuación: Tratamiento médico. Por supuesto que el objetivo principal del tratamiento médico de la artrosis es mejorar el dolor y la movilidad; por lo tanto, nunca debemos olvidar una buena cobertura analgésica y la terapia física en estos pacientes. Los fármacos condroprotectores se usan en casos de artrosis iniciales en pacientes jóvenes para reducir los síntomas. Clásicamente se han usado las infiltraciones de corticoides y, aunque actualmente se siguen usando en casos de infl amación importante, se emplean otro tipo de infiltraciones con menos efectos secundarios. Desde hace años se hacen infiltraciones de ácido hialurónico o colágeno, que son componentes naturales del líquido sinovial y que en la artrosis se producen en menor cantidad. Con ellas se obtienen muy buenos resultados en casos de artrosis poco avanzadas o en pacientes candidatos a implantar una prótesis pero que, por cualquier causa, no se pueden operar. En los últimos años también se están haciendo infi ltraciones de plasma rico en plaquetas para el tratamiento de la patología degenerativa articular con buenos resultados clínicos, mejorando la calidad de vida del paciente y la necesidad de tomar analgésicos.

Punto de vista quirúrgico.

Actualmente ha mejorado el diseño, materiales y técnicas para implantar una prótesis articular. Esto permite, en los casos que está indicado, usar esta técnica en pacientes más jóvenes. También existe la posibilidad de indicar prótesis unicompartimentales, es decir, prótesis que sólo sustituyen la parte dañada de la articulación. Además, se puede hacer esta cirugía con técnicas mínimamente invasivas. Otro de los avances más importantes son los tratamientos artroscópicos en lesiones del cartílago cuando la enfermedad degenerativa no está muy avanzada. El doctor Diego José Giménez aplica todas las técnicas descritas, tras un estudio exhaustivo de cada caso. CLÍNICA DEL HOMBRO SLP. Con cita previa. Molina: 968 644 030. Murcia: 968 2440 946. Cartagena: 968 330 033

Practicar el pádel sin cautela puede lesionar las articulaciones

El pádel es un juego muy divertido, y personas que nunca antes han realizado actividad física se deciden a practicarlo por su facilidad y por favorecer las relaciones sociales. Sin embargo, como ocurre en la mayor parte de las disciplinas deportivas, si no se toma el tiempo suficiente para realizar un entrenamiento, sumado a los factores anteriormente mencionados, el pádel puede convertirse en un deporte generador de lesiones.

Según Diego José Giménez, especialista en cirugía ortopédica y traumatología (nº de colegiado 4196), las lesiones más frecuentes que aparecen durante la práctica del pádel son el esguince de tobillo, la fatiga muscular y los calambres, las distensiones y los desgarros musculares, además del síndrome del túnel carpiano, la epicondilitis y la epitrocleitis (codo de tenista), la tendinitis del manguito rotador, del tendón de Aquiles y de la rótula, la fascitis plantar o el dolor lumbar.

¿Cómo prevenir las lesiones de las articulaciones?

Es fundamental, como en cualquier deporte, una correcta alimentación e hidratación. Uno de los errores que cometemos en la práctica deportiva recreativa es que muchas veces no hacemos un entrenamiento previo adecuado. Es básico realizar estiramientos antes y después del ejercicio. Algunas lesiones, como el síndrome del túnel carpiano o los problemas de codo, se deben a una mala técnica.
Por tanto, si padecemos estos problemas sería útil corregir los errores técnicos para que no se produzcan estas lesiones.

¿Cuál es el tratamiento?

En principio, para la mayoría de las lesiones seguimos las normas generales de tratamiento de las lesiones deportivas: reposo, hielo, compresión y elevación. Además, en algunos casos se suelen emplear antinflamatorios, vendajes compresivos o funcionales, además de inmovilizaciones rígidas, técnicas de
fisioterapia, ejercicio funcional progresivo, etc. No hay que olvidar que por mucho que queramos volver a jugar, hay que esperar a que las lesiones curen correctamente si no queremos que reaparezcan.

¿Qué hace el traumatólogo ante estas lesiones?

En la mayoría de las lesiones con el tratamiento expuesto será suficiente para recuperar la gran parte de las lesiones. Cuando las lesiones (musculares, tendinosas o ligamentosas) se hacen crónicas, un correcto diagnóstico nos llevará a la curación del problema. Cuando no se resuelve con el tratamiento habitual podemos usar las infiltraciones de plasma rico en plaquetas guiadas por ecografía, obteniendo muy buenos resultados clínicos y funcionales. En los casos más graves o crónicos, que no se solucionan con tratamiento conservador, estará indicada la cirugía. Por tanto, se intentará realizar técnicas artroscópicas o mínimamente invasivas, o cirugías poco invasivas guiadas por ecografía para que el paciente tenga una recuperación más rápida y resultados óptimos.

Causas del dolor de hombro

El hombro es una articulación que se caracteriza por su movilidad. Es la que nos permite colocar la mano en todas las posiciones que necesitamos en nuestra vida cotidiana, trabajo o cuando practicamos deporte. Esa movilidad la hace muy propensa a presentar patologías por sobrepeso. Esto, unido a que el envejecimiento afecta muy especialmente a los tendones que rodean al hombro, hace que a partir de una edad sean muy frecuentes los problemas degenerativos en esta articulación. Al contrario de lo que ocurre en las articulaciones de carga como la rodilla o la cadera, en las que se afecta especialmente el cartílago articular derivando en artrosis, en el hombro son más frecuentes las patologías tendinosas. El manguito rotador es una estructura tendinosa que rodea a modo de ‘cofia’ la cabeza humeral. Estos tendones se encuentran entre dos estructuras óseas: la propia cabeza y el acromioó, cuya función es estabilizar la articulación y ambas son fundamentales para la movilidad del hombro, tanto en elevación como para realizar rotaciones. Síntomas El síndrome de atrapamiento subacromial tiene varias manifestaciones clínicas, pero la más frecuente es la que se presenta en forma de dolor en la parte anterior y superior del hombro en reposo y que aumenta al realizar movimientos y por la noche (impidiendo a veces el sueño), y puede evolucionar en una pérdida progresiva de la movilidad articular. Además, el dolor se puede irradiar hasta el codo, la zona lateral del cuello y la escápula. Es importante un diagnóstico temprano de esta patología, ya que cuanto antes se inicie el tratamiento, más posibilidades de curación tendremos. En la consulta del especialista se elaborará una historia clínica y se explorará cuidadosamente al paciente para conocer la causa del problema y decidir las pruebas diagnósticas adecuadas. Lo más frecuente es solicitar un estudio radiológico simple y una ecografía que se puede realizar en la propia consulta. En algunos casos, también será necesario una resonancia magnética para llegar al diagnóstico exacto. El tratamiento comienza con medidas básicas para limitar los movimientos que causan dolor, medicación analgésica y antiinflamatoria. Las infiltraciones de corticoides sólo se utilizarán en casos de bursitis aguda, tendinitis calcificada y como medida secundaria de analgesia. La mayoría de pacientes también necesitarán fisioterapia para disminuir la inflamación, el dolor y mejorar el rango de movilidad. Si existe una rotura del manguito rotador, sobre todo en pacientes jóvenes y activos, se indicará la cirugía lo antes posible para realizar una reparación artroscópica de esos tendones lesionados. En el caso de que no haya rotura pero sí una inflamación o desgaste, posiblemente con las medidas iniciales de tratamiento se resolverá el problema. Sin embargo, si pasados 20 días desde la aplicación del tratamiento el cuadro clínico no mejora, habrá que considerar otras opciones terapéuticas. Actualmente, existen técnicas de infiltración guiada por ecografía para tratar los cuadros de atrapamiento subacromial sin rotura y en los casos en que no mejoran con el tratamiento habitual. Según la patología concreta, se harán infiltraciones de ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas o colágeno. Un pequeño porcentaje de pacientes no consigue la resolución de esta patología por los medios conservadores que hemos mencionado y tampoco responde a las infiltraciones específicas. Es en estos casos cuando se indica el tratamiento quirúrgico, que actualmente se realiza siempre por cirugía artroscópica. Esta es una cirugía mínimamente invasiva que presenta una rápida recuperación, escasas complicaciones y presenta buenos resultados.

Salud 21. 1ª Quincena Julio 2013

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