Contacta con el doctor Diego Giménez Belmonte, especialista en cirugía ortopédica y traumatología

¿Qué esperamos cuando acudimos a la consulta de un especialista traumatólogo en Murcia? Por supuesto que lo principal es encontrar solución a nuestro problema de salud, pero también es importante cómo esperamos que se resuelva. Es decir, el trato que nos van a prestar, la atención con la que van a escuchar nuestro problema y un asunto trascendental para salir con un buen sabor de boca de la consulta: la claridad y honestidad con la que nos van a explicar todo lo relacionado con nuestra patología y los pasos que vamos a tener que seguir para conseguir resolverla.

En mi consulta personalmente me gusta en primer lugar dejar hablar al paciente para que me cuente todo lo que le ocurre y escucharlo con atención para así intentar entender que le pasa y por qué.

Después de realizar la exploración correspondiente y el estudio de las pruebas solicitadas como traumatólogo en Murcia, lo más frecuente es que podamos tener lo que se llama un “diagnóstico de presunción”, que hace referencia al diagnóstico obtenido tras una entrevista clínica, en la que el especialista registra los síntomas del paciente durante la auscultación.

Este es el momento en el que con palabras sencillas intento explicar que es lo que aqueja el enfermo, así como cuál será la evolución más frecuente y en qué consistirá el tratamiento que le vamos a proponer. Esto no debe de ser un monólogo por parte del médico, sino que se tiene que convertir en una conversación en la que participen tanto el profesional como su paciente, en la que éste me exponga sus dudas y sus miedos para que yo en la medida de lo posible pueda tratar de resolvérselos. Es lo que siempre se ha conocido como “trato humano” y que tan frecuentemente olvidamos, pero tan importante resulta.

La satisfacción del cliente es fundamental

traumatologo murcia

Una gran satisfacción en mi trabajo es cuando el paciente me dice: “doctor, es la primera vez que me explican que es lo que me pasa y por fin lo he logrado entender”. Es fundamental explicar lo que le ocurre al paciente con todo detalle y de la forma más clara posible para que no le quede ninguna duda.

Y aunque por desgracia no siempre podemos resolver al cien por cien las patologías que afectan a los pacientes que acuden a nuestra consulta, ponemos todo lo que esté en nuestra mano por tratar de ayudarles. Tratamos de mejorar al máximo cada día, y como mínimo siempre debemos resolver las dudas y quitar temores que están preocupando inútilmente a los pacientes.

Esto es lo que mis pacientes esperan encontrar cuando acuden a mi consulta de traumatología en Cartagena, Murcia o Molina de Segura: un trato amable, cercano y personal, con una trayectoria de más de 20 años de experiencia en el campo de la traumatología y con un gran número de casos que han sido resueltos de la forma más satisfactoria.

 

¿Qué es la traumatología?

La traumatología, o mejor dicho, la cirugía ortopédica y traumatología que es como se llama la especialidad en España, es una especialidad médico-quirúrgica que se ocupa de las lesiones, enfermedades congénitas o adquiridas de los distintos elementos del aparato locomotor (huesos, articulaciones, ligamentos, tendones y músculos) tanto de los miembros superior e inferior como de la columna vertebral.

 

¿Qué quiere decir médico-quirúrgica?

Significa que el traumatólogo va a ser el responsable del diagnóstico y tratamiento por métodos quirúrgicos (cirugías) y no quirúrgicos (medicación, fisioterapia, férulas, etc) de los problemas musculo-esqueléticos que presenten sus pacientes. Muchos pacientes me peguntan si soy cirujano, la respuesta es que sí, llamamos en general cirujano a todo médico que realiza algún tipo de cirugía y por supuesto la cirugía es una parte muy importante del arsenal terapéutico de un traumatólogo, muchas de las enfermedades que tratamos necesitaran una cirugía para resolverse, pero otras en cambio se van a poder curar usando otros medios como una medicación, una infiltración o un tratamiento de fisioterapia.

 

¿Cuáles son los problemas que pueden afectar al aparato locomotor?

Los podemos dividir en dos grupos principales:

- Problemas traumáticos: son ejemplos claros las fracturas (un hueso se rompe), luxaciones (un hueso se sale de su sitio), esguinces (roturas de ligamentos), roturas musculares, tendinosas. Es decir todas las lesiones que puede sufrir el aparato locomotor como consecuencia de un traumatismo más o menos importante (caída, impacto con un objeto, accidente deportivo o de tráfico, herida por arma de fuego, etc). A esta parte de la especialidad es a la que se dedica la traumatología. Alguna de estas lesiones habrá que operarlas, un ejemplo sería un paciente con una fractura del fémur tras un accidente de tráfico que necesite ponerle un clavo para reparar el hueso y que pueda volver a caminar lo antes posible. Pero no todo son huesos rotos, también reparamos ligamentos de rodilla rotos en un deportista mediante un injerto realizado por artroscopia. No todos los traumatismos van a necesitar operación, muchas fracturas y esguinces se pueden tratar con una inmovilización con yeso. Otras lesiones menores se curaran con reposo unos días y quizás fisioterapia. El traumatólogo es e encargado de decidir que tratamiento es el mejor en cada caso y si hay que operar será también el responsable de esa cirugía.

 

- Problemas ortopédicos: son todas las enfermedades, malformaciones congénitas, inflamación, desgaste que afectan a los componentes del aparato locomotor y columna vertebral. Ejemplos muy frecuentes son la artrosis, infección de hueso o articulaciones, desgaste de tendones, dolor lumbar o cervical, compresión de nervios, desviaciones de columna. De esta parte se ocupa la cirugía ortopédica, aunque no en todos los casos el paciente necesitará una cirugía. Un ejemplo de esto sería el paciente con dolor de hombro y su traumatólogo tras el estudio del caso diagnosticará un problema del manguito rotador, en algunos casos habrá que ir al quirófano pero muchos se resolverán con medicación, infiltraciones y ejercicios de fisioterapia. En cambio los pacientes con artrosis avanzada de rodilla y una edad superior a 60-65 años se pueden beneficiar en la mayoría de los casos con una cirugía para colocar una prótesis de rodilla.