Problemas ortopédicos más frecuentes en niños

Los problemas ortopédicos en los niños son comunes. Pueden ser congénitos, de desarrollo o adquiridos, incluidos los de origen infeccioso, neuromuscular, nutricional, neoplásico y psicógeno.

A medida que tu hijo crezca, es probable que su estado se corrija sin tratamiento. Sin embargo, a veces estas condiciones pueden empeorar como resultado de condiciones médicas.

3 Problemas ortopédicos frecuentes en niños

  1. Piernas Arqueadas

Es una condición en la que las rodillas del niño se separan, arqueándose hacia afuera. Es común en los bebés, por eso forma parte de los problemas ortopédicos más frecuentes en niños, pero generalmente desaparece a medida que el niño crece.

Los niños con piernas arqueadas, o aquellos para quienes empeora a medida que crecen pueden estar experimentando una enfermedad ósea como el raquitismo o la enfermedad de Blount.

Si tu hijo aún muestra síntomas de piernas arqueadas a la edad de 2 años o más, o si está presente en una sola pierna, debes visitar a un médico para un examen.

  1. Pies planos

La mayoría de los niños nacen con un arco muy pequeño en sus pies. A medida que crecen y caminan, se desarrollan los tejidos blandos a lo largo de la parte inferior de los pies, que gradualmente da forma a los arcos de los pies.

Los niños con pies planos no desarrollan un arco hasta alrededor de los 5 años o más y algunos de ellos nunca desarrollan el arco interno del pie. Habitualmente es una condición que no produce apenas síntomas. Pero si te preocupa la ausencia de arco plantar deber consultar con un especialista para que te explique que está pasando y si hay que hacer algo. Lo que no se debe de hacer es probar con plantillas o zapatos especiales que posiblemente no van a provocar ningún beneficio en el niño o la niña.

  1. Caminar de puntillas

Aunque esto es algo común en todos los bebes, ya que, cuando comienzan a dar sus primeras pasos suelen hacerlo en puntillas. Según los expertos, la costumbre de caminar en puntillas debe desaparecer con el paso del tiempo, sobre los 3 años,  el niño debería caminar con el soporte completo de la planta del pie.

Cuando esto no ocurre, se convierte en un problema ortopédico que hay que corregir. Pero antes de determinar un tratamiento, es fundamental buscar la raíz del problema que puede ser muscular o cerebral, aunque en la mayoría de los casos se trata de un problema leve que afecta a la longitud del tendón de la parte posterior del tobillo o tendón de Aquiles que puede estar un poco más acortado de lo normal.

Los primeros años de vida son cruciales para determinar si el niño padece algún problema ortopédico, es aconsejable que los padre agudicen sus sentidos, y observen con detenimiento cualquier problema en el caminar del pequeño. Aunque esto no debe de significar un agobio excesivo para los padres, ya que en la mayor parte de los casos son problemas leves o con poca trascendencia médica, aunque como muchos hemos sido padres sabemos que cualquier cosa que les ocurra a nuestros hijos es motivo de preocupación para nosotros. Por eso es importante acudir a un especialista que nos informe y nos aclare todas nuestras dudas.

Aunque, el hecho de que un niño cojee o camine de puntillas, puedan ser comunes, es importante determinar cuándo es normal para la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño, y cuándo es un problema ortopédico que debe ser tratado por especialistas.