Qué es la enfermedad de Kienböck.

Cada hueso en el cuerpo humano requiere un flujo de sangre regular para la nutrición y la función saludable; de lo contrario, el hueso puede morir. Cuando uno de los huesos pequeños que forman la muñeca, llamado lunado, pierde su suministro de sangre, esto se conoce como enfermedad de Kienböck.

¿De qué se trata?

La enfermedad de Kienböck es una condición dolorosa que interfiere con el rango de movimiento de la muñeca y puede conducir a artritis si no se trata. La causa es aún desconocida, aunque se ha relacionado con caídas y otros traumas en la muñeca.

Los individuos en riesgo incluyen aquellos con un solo vaso sanguíneo en la muñeca y aquellos cuyo radio y los huesos del cúbito en el antebrazo tienen diferentes longitudes, lo que afecta el suministro de sangre al lunado.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Kienböck?

Los síntomas comunes que se deben buscar con la sospecha de enfermedad de Kienböck incluyen:

  • Dolor e hinchazón en la muñeca.
  • Movimiento de muñeca impedido.
  • Capacidad impedida para agarrar objetos.
  • Capacidad impedida de voltear la mano.
  • Sensibilidad directamente por encima del hueso lunado.

Tenga en cuenta que estos síntomas son similares a los de una muñeca torcida, y muchos pacientes se autodiagnóstico como tal. Debido a que la enfermedad de Kienböck progresa en 4 etapas en el transcurso de varios meses, puede ser difícil diagnosticarla incluso a través de un examen físico en el consultorio de su médico. Un diagnóstico adecuado requiere radiografías extensas y imágenes de resonancia magnética.

¿Qué debe hacer si tiene esta enfermedad?

Se alienta a las personas que experimentan cualquiera de los síntomas anteriores a que vean a un médico lo antes posible, ya sea que el problema sea la enfermedad de Kienböck o simplemente un esguince. Si bien no existe una cura concreta para la afección, el objetivo actual del tratamiento es aliviar el dolor y restablecer el flujo de sangre al lunado.

Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Tratamiento no quirúrgico: en la etapa 1 de la enfermedad, el dolor se puede controlar con medicamentos antiinflamatorios. La presión sobre el lunado puede aliviarse mediante férulas durante aproximadamente 2 a 3 semanas.
  • Revascularización: tratamiento quirúrgico utilizado en las etapas 1 y 2 de la enfermedad para restablecer el suministro de sangre al lunado.
  • Nivelación articular: un procedimiento quirúrgico reservado para pacientes cuyos huesos en el antebrazo tienen diferentes longitudes.
  • Carpectomía de la fila proximal: cuando la enfermedad ha progresado a la etapa 3, este procedimiento está diseñado para eliminar la lunada colapsada por completo.
  • Fusión: en las etapas 3 y 4 de la enfermedad, se utiliza la fusión parcial o completa de los huesos de la muñeca para restaurar la función de la mano y el dolor de alivio.

Si sospecha que puede padecer esta enfermedad lo más idóneo es que acuda a un especialista de inmediato para hacer un diagnostico completo y comenzar el tratamiento adecuado.