Síntomas y tratamiento para una Fractura diafisaria húmero.

Las fracturas diafisarias de húmero suelen representar entre un 3 y 5% del total de fracturas que se producen, en líneas generales son pocos los casos y en su mayoría son los adultos los más propensos a padecer este tipo de fracturas.

¿En qué consiste una factura diafisaria?

Cuando se hace mención de una fractura diafisaria, se habla de aquella en la que los huesos largos mejor conocidos como diáfisis se ven afectados, en especial la parte intermedia de estos.

Este tipo de fracturas del húmero suelen ocurrir debido a acciones violentas que se aplican de forma directa sobre el brazo, otras de las causas de las fracturas diafisarias son caídas de lado en las que el impacto mayor es generado a un lado del brazo.

Síntomas y tratamiento para una Fractura diafisaria húmero.

¿Qué síntomas se presentan cuando hay una fractura diafisaria?

Por supuesto como en todo tipo de fractura que se produzca, el dolor es un elemento distintivo, así mismo la dificultad para mover el brazo y la deformación del contorno de brazo son otros síntomas que pueden presentarse en este tipo de fracturas de húmero.

¿Qué tratamientos se aplican para las fracturas diafisarias de húmero?

De acuerdo a las características de la fractura se pueden aplicar diversos tratamientos, entre estos se pueden mencionar:

  1. Inmovilización y fijación, este tratamiento para una fractura diafisaria de húmero se lleva a cabo en un 90% de las fracturas, ya que, estas suelen sanar en su mayoría sin necesidad de un tratamiento quirúrgico.

En general se usa una férula de yeso y un cabestrillo, sin embargo existen múltiples formas de inmovilización de una fractura, en cualquiera de los casos el tiempo estimado de recuperación es de 6 a 8 semanas. Los signos que indican mejorías son facilidad de movilidad, ausencia de dolor, así como una firmeza en el foco de la fractura.

  1. Tratamiento quirúrgico; son pocos los casos en que es requerido un tratamiento quirúrgico para fracturas diafisarias de húmero, en general suele ser necesaria cuando se ha presentado un compromiso del nervio radial, existe un 19% de posibilidades de que esto ocurra.

Salvo en aquellos casos en que el nervio radial ha sido comprometido, una fractura de este tipo suele curarse de forma espontánea tras un proceso de inmovilización y terapia física, el éxito de este proceso de recuperación en general suele depender de la disposición de cooperación del paciente, en algunos casos la depresión y angustia retardan el proceso.