Aunque las fracturas de la clavícula son comunes y suelen sanar independientemente del tratamiento seleccionado, las complicaciones son posibles, lo que justifica una atención cuidadosa a estas lesiones. Se han realizado múltiples intentos para diseñar un esquema de clasificación para las fracturas de la clavícula. El sistema más común es el siguiente, creado por Allman, en el que la clavícula se divide en tercios:
- Fracturas del Grupo I: lesiones tercio medio, son las más frecuentes
- Fracturas del Grupo II: lesiones del tercio externo o distal
- Fracturas del Grupo III: lesiones del tercio medial o proximal

Signos y síntomas

El paciente puede acunar la extremidad lesionada con el brazo no lesionado. El hombro puede aparecer acortado en relación con el lado opuesto y puede caer. La hinchazón, hematoma y la sensibilidad al tacto pueden observarse sobre la clavícula. Se puede observar una abrasión sobre la clavícula, lo que sugiere que la fractura fue por un mecanismo directo.
La crepitación de los extremos de la fractura frotándose el uno contra el otro se puede observar con la manipulación suave. La dificultad para respirar o la disminución de los sonidos respiratorios en el lado afectado puede indicar una lesión pulmonar, como un neumotórax.
La palpación de la escápula y las costillas puede revelar una lesión asociada a la fractura de clavícula
La disfunción del nervio distal asociado indica una lesión del plexo braquial.
La disminución de los pulsos puede indicar una lesión de la arteria subclavia.
La estasis venosa, la decoloración y la inflamación indican una lesión venosa subclavia.

clavicula

Estudios de imagen

• Radiografía de tórax: Obtener una película de tórax posteroanterior si se sospecha o identifica una lesión pulmonar.
• Radiografía de la clavícula y el hombro.
• Tomografía computarizada con reconstrucción tridimensional: Para ayudar a evaluar las fracturas desplazadas complejas.
• Arteriografía: Si se sospecha una lesión vascular

Tratamiento

La gran mayoría de las fracturas de la clavícula se curan con un tratamiento no quirúrgico, que incluye el uso de un inmovilizador de hombro simple.
Las indicaciones quirúrgicas son las siguientes:
- Desplazamiento completo de la fractura.
– Desplazamiento severo que provoca lesión de la piel con el riesgo de punción.
– Fracturas con 2 cm o más de acortamiento.
– Compromiso neurovascular.
– Fracturas claviculares mediales desplazadas con estructuras mediastínicas en riesgo.
– Politraumatizado (con múltiples fracturas): Para acelerar la rehabilitación.
– Fracturas abiertas.
– Incapacidad para tolerar el tratamiento cerrado
– Fractura de escápula asociada (hombro flotante)

Cuando una fractura de clavícula del tercio medio o proximal requiere fijación quirúrgica, el procedimiento comúnmente realizado implica la reducción abierta de la fractura y la fijación con una placa y tornillos.
Las fracturas de la parte externa de la clavícula normalmente se asocian a lesiones de los ligamentos coracoclaviculares por lo que suponen en realidad una fractura luxación acromioclavicular.

Es estos casos habitualmente recurrimos al tratamiento quirúrgico y lo importante es reparar o sustituir los ligamentos lesionados, una vez hecho esto lo normal es que la fractura de clavícula quede reducida y no se precise más tratamiento.

Fractura de clavícula: conoce las mejores técnicas para curarla
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